domingo, agosto 10, 2008

Speechless

Una calurosa mañana despertó, justo en medio de sus setenta y tantos, bajo la luz naranja que atravesaba su ventana e iluminaba las motas de polvo que volaban por el aire. A su lado, la maldita sensación de abandono, acompañando a ese siempre presente pensamiento abrumador, aquél que tanto le atormentaba por las mañanas.

"Si me muero aquí, nadie se dará cuenta."

Y esa sensación fría volvía a recorrer su espalda una vez más...

...tal vez, sea el hedor quién delate su presencia.

Nota mental: Optó por dejar de lado sus baños.

Sheko.

2 comentarios:

el teletubi dijo...

motas de polvo?,... no sera polvo de motas?
..

Sheko dijo...

No sería mala idea, asi seria mejor dejar la casa toda puerca.